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Una taza de Mindfulness

Mindfulness «Limpia Todo»

Qué pesada es la tarea de ordenar y limpiar ¿verdad? Sobre todo cuando tienes hijos que son como pequeños huracanes, que van sembrando a su paso todo de cosas… pequeñas entropías con patas…ja,ja. Pero hay que hacerlo, hay que ordenar y limpiar y recoger y seleccionar y tirar, porque pequeños y mayores necesitamos no solo espacios limpios y ordenados para no enfermar y encontrar nuestras cosas limpias y sin dificultad, además necesitamos algún lugar de la casa «en blanco» digamos, esto es, despejado, o vacio, si es posible, y en colores claros, para que en esos rincones, nuestra vista y por ende nuestro cerebro, no reciba apenas estímulos, y pueda descansar y concentrarse en otra cosa si lo deseas (en tomar alguna decisión, organizar la semana, estudiar…) y donde los niños puedan hacer sus deberes sin despistarse con multitud de cosas que ver y/o coger, pero… ¿cuántas veces habéis visto la casa, el salón, la mesa de la oficina, la cajonera de trabajo, tan desordenada que no habéis sabido por donde empezar? Eso lleva al agobio y a la procrastinación, es decir, a dejarlo para otro momento, con lo que el agobia aumenta, y además es una tarea que tienes ahí, en mente ¿a que sí? En esos momentos, lo mejor es pensar en Mindfulness, es decir, centrarnos en algo concreto; recordad: aquí y hora, y hacer una cosa, una sola cosa: lo más urgente o lo que suponga una mayor limpieza o alguna tarea en la habitación principal o en la más sucia o la tarea que sea más rápida… ¡veréis que diferencia! Y no me refiero a limpiar una habitación entera, ni siquiera a ordenar toda una mesa o un rincón de la casa, no, hablo de detalles: quitar el polvo de debajo de la tele, cambiar una toalla, limpiar una mancha que veáis en el baño, tirar algo caducado de la nevera … os recomiendo tener en todas las habitaciones un paquete de toallitas de bebe, (o toallitas desinfectantes para el baño y cocina), para estas limpiezas rápidas aprovechando que entráis en cualquiera de las habitaciones. Asimismo os recomiendo tener una aspiradora de mano, sin cable, en un lugar accesible de la casa, algo que no os de pereza sacar, bajar y enchufar, para limpiar cualquier rincón de la casa en menos de un minuto ¡Os va a cambiar la vida! Y ya está, cambiad el chip, no seais tan exigentes con vosotros mismos… no sois robots (no sois la rumba), muchas veces no teneis tiempo para nada, os cansáis, tenéis sueño, os hartáis, es normal. Como todos. Y entonces tenemos que hacer las cosas poco a poco… ¡y ya es mérito! Lo importante es hacer esa primera y única tarea ¿de acuerdo? Ya tendremos otro rato y/o más energía para hacer otra tarea, o todas seguidas incluso… Pensad en Mindfulness, pensad en vosotros, y dad pequeños pasitos para cambiar lo que queréis cambiar… eso sí, que el ritmo no pare 😉 Anuncios

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El Mindfulness funciona con cable, no con bateria.

Hoy quiero incidir en la importancia de mantener la conexión, porque nos va la vida en ello, al menos la buena vida, la Vida Mindfulness. Me refiero a la conexión con nuestra conciencia, con lo que hacemos y pensamos en cada momentos, lo que vemos y conocemos de lo que nos rodea. Podemos haber estado unos días leyendo sobre mindfulness, haciendo meditación, reflexionando sobre lo que queremos en la vida, planificando, tomando decisiones, poniéndonos en marcha… y creer que ya está hecho. Podemos vivir unos días con conciencia plena de cada paso que damos, cada cosa que cogemos, cada cosa que hacemos, y sentirnos muy mindfulness, y entonces confiarnos y relajarnos, es decir, desconectarnos de nuestra consciencia, de nuestra rutina diaria de refuerzo mindfulness. Y puede que por desconectarnos un momento, un día, caigamos de nuevo en un malestar, nos sintamos asustados, perdidos, desmotivados, tristes… si es así, volverán las obsesiones, las adicciones… y os digo una cosa: porque comáis más, porque os fuméis otro piti, porque toméis lo que sea… no se va a resolver ese problema que os preocupa, ni os vais a sentir mejor…  estaréis igual de mal, pero más gordos, más enfermos, más abandonados o más arruinados. De modo que no os confiéis. Os recomiendo crearos una rutina, la que queráis, la que os vaya bien a cada uno, y mantenerla. Sin excusas. Cansancio, trabajo, tareas de la casa, los hijos… puede haber muchos impedimentos, pero no dejéis de practicar vuestra rutina reforzadora. Tenéis que estar bien, sentiros bien, si no, todo lo demás no va a ir bien, no lo vais a hacer bien, no vais a transmitir cosas buenas a la gente que os rodea y que os importa. Yo suelo dedicar unos minutos al despertarme, a pensar en mis errores, esos que hacen daño a los que me rodean y me hacen sentir mal, para no volver a cometerlos; a continuación doy gracias por todas las cosas y personas buenas que tengo en mi vida. Ser conscientes de todo lo que tenéis es muy importante, no dejéis de sentiros agradecidos y contentos por lo que tenéis. A veces hasta que no escuchamos una noticia dramática, o la historia trágica de un compañero, amigo o vecino, no nos damos cuenta de la suerte que tenemos por tantas cosas… que no haga falta llegar a esos «toques de atención». Daos cuenta, enumerad, si hace falta, las cosas buenas que tenéis… Y por último pienso en mis objetivos y en qué tengo que hacer en el día para cumplirlos. Y arriba! a levantarse y a luchar con la vida, ¡por la vida! Librando solo la batalla que surja en cada momento, (si es que surge). No otras. Y disfrutando de todo lo demás. Estos minutos de calentar motores al inicio del día, o al final del mismo, pueden verse como un modo de oración para quien tenga un sentimiento o creencia religiosa. Y el resto del día siempre medito un rato, leo una frase, o un texto sobre mindfulness, o hablo con alguien de mindfulness, y procuro ser consciente de cada paso que doy, para ir por el camino que me he marcado, de la forma que he decido recorrerlo, con claridad y fuerza para afrontar las dificultades que van surgiendo y con la total determinación de disfrutar de lo que me voy encontrando (un abrazo de mis hijas, un rato divertido, un «ten un buen día» acompañado de una sonrisa de cualquier desconocido…) No os desconectéis, por favor, que esto no funciona con bateria… no puedes cargar las pilas e ir por libre unos días, pensando que luego vuelves a cargar las pilas y de nuevo tendrás potencia para «ir tirando»… ¡no! que en el mindfulness no sabes cuando te va a llegar un pico de tensión que te descargue por completo la batería y te deje «tirado». Las grandes dificultades de la vida solo se pueden afrontan si estás conectado. ¡Sed felices, o al menos intentadlo!¡Que os lo merecéis! Anuncios

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Mindfulness ¿elixir para todo?

No, el mindfulness no es el brebaje para todo… El mindfulness, como ya hemos dicho en otros artículos, te permite desengancharte de emociones negativas, superar el sufrimiento; corta la ira y abre otras vías mas pacificas y amplias de relacionarte con los demás; te hace ser más generoso, agradecido… disfrutar más de lo que tienes… ilusionarte con las posibilidades que hay ante tí y que antes del mindfulness no veías… en fin, podría estar hablando de sus beneficios horas… pero hay cosas que no soluciona el mindfulnes. Hay problemas que requieren un entrenamiento en mindfulness, cierto, para parar el incesante vaiven de pensamientos arbitrarios y dejar que descanse el cerebro, para a continuación analizar la situación y con más capacidad, creatividad y acierto, encontrar una solución. Hay psicopatologias, que nos hacen sentirnos mal, sufrir, ingligir dolor a los que nos rodean, y esto requiere ponerse en manos de un psicólogo. Si bien es cierto que el mindfulness, o conciencia plena se está aplicando con éxito a trastornos obsesivos compulsivos, pero hay tantas otras psicopatologías… Y hay también enfermedades que tratar por los especialistas médicos correspondientes. De modo que cada causa de sufrimiento, dolor, sentirnos mal, tiene su tratamiento específico, porque se trata de eso, de sentirnos bien. No de ser o estar perfectos, o de tener unas circunstancias de vida ideales, sino de que no nos sintamos mal. Y aunque el mindfulness o conciencia plena no es la solución para todo, tenemos que usar el mindfulness para controlar las emociones y darnos cuenta de que es una poderosa herramienta o habilidad que nos hará ver lo que necesitamos en cada momento: descansar, meditar, analizar, acudir a un médico, consultar a un psicólogo, hacer ejercicio, comer sano, pasear bajo el sol cada vez que podáis, hacer cada día algo que os guste, ver una serie interesante o divertida, jugar con vuestros hijos, charlar con vuestros familiares o amigos, relacionaros en nuevos entornos para buscar nuevos o más amigos… ¡Escuchaos con conciencia plena, cuidaos, mimaos, sed felices! Por vosotros y por las personas para las que sois un ejemplo de cómo vivir. Si te ha gustado esta taza y quieres que prepare más… Anuncios

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Solo los tontos sonrien sin parar

Hoy quería compartir con vosotros una sensación que quizá hayáis notado: la presión del entorno, de los medios, e incluso de algunos amigos, para que estemos siempre bien, alegres y felices… ¿ lo habéis notado? Sí ¿verdad? … resulta a veces agotador … ¿y cómo estar bien con lo difícil que nos lo ponen algun@s a diario? 😉 Pues bien, os voy a decir algo: no es necesario estar siempre bien, y de hecho, las emociones que podríamos considerar negativas: enfado, tristeza, miedo… son necesarias. Como el resto de emociones. Todas nos aportan algo. Por ejemplo, cuando estamos enfadados por algo que no nos ha salido bien, cogemos fuerzas para repetirlo con mas ahínco. Cuando el enfado nos lo provoca el comportamiento de una persona, la situación nos permite revisar nuestros principios morales, nuestros derechos y deberes, esos que se han visto amenazados, y salir más seguros de nuestra escala de valores o modificarlos, a raíz de esa confrontación. La tristeza también nos aporta el retiro y silencio necesario para sentir emociones muy intensas, vivir nuestro dolor/duelo y recomponernos. Nos da tiempo para pensar. De modo que incluso las emociones «negativas» son necesarias. Lo que no hay que hacer es quedarse enganchado en ellas. Que sean muy intensas o que duren mucho, es peligroso. Entonces dejan de aportarnos y nos hacen sufrir sin sentido. Y es en esta naturalidad de vivir las emociones de cada momento, sin dejarnos afectar por la presión exterior de que debemos estar siempre bien, en la que cobra su sentido e importancia el mindfulness. Porque estar aquí y ahora, va a ayudarnos a  dejar de pensar en el motivo de tristezas, enfados, miedos.. Así que no os dejéis dominar por las emociones, al contrario, vividlas, aprovechadlas, y después, ¡a tope de mindfulness, disfrutad de cada momento! Si te ha gustado esta taza, y quieres que prepare más… Anuncios

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¿Cómo estar Mindfulness?

Estar Aquí y Ahora con Conciencia Plena, estar Mindfulness a tope 😉 como suelo decir a mis amigos, se logra como todo: con voluntad, práctica y refuerzo repetido. Doy por sentado que tienes el deseo de cambiar algunas cosas en tu vida, o cambiar cómo te sientes con respecto a algo o con respecto a todo 😉 de modo que voluntad de estar Mindfulness ya la tienes. Ahora tienes que practicar. ¿El qué?—me dirás. Practicar estar 10 minutos, 15, 20, 30… una hora si puedes, solo, sola, sentado, tumbado, en silencio, enseñando a tu cerebro a estar centrado en el ahora… en ser y estar en el momento presente… en definitiva enseñándole a meditar. ¿Cómo se medita? Algunos meditan sentados en un cojín de meditación, llamado zafú, sobre una esterilla de meditación de nombre zafutón, para mantener una postura correcta de la espalda. Otros meditamos tumbados o sentados. Con los ojos cerrados casi todos. Lo importante es que intentes no pensar en nada, que dejes descansar al cerebro y te centres simplemente en ser, en estar. Para ello lo mejor es que te concentres en la respiración: inspirar, notando como entra el aire e hincha tus pulmones o el vientre (según el tipo de respiración que practiques), y espirar, dándote cuenta de las sensaciones contrarias de salida del aire y vacío, y cómo este proceso altera la posición del diafragma, cómo te relajas, cómo está cada parte de tu cuerpo. Otros se concentran en pensar en algo concreto, que actuará a modo de boya en el mar. Algunos piensan en un color, visualizan un color, o una pared muy alta de ese color, o un campo inmenso de hierba… la idea es que sea algo muy simple, algo que no haya que analizar, para que tu cerebro no trabaje, algo que tampoco genere emociones intensas, tan solo una sensación agradable, de ahí que te diga que pienses en un color que te guste o tranquilice, y fije tu pensamiento. Me he referido al color como boya, porque actuará como tal, es decir, seguramente cuando intentes meditar, tu pensamiento se alejará de y volverá de su objeto de concentración, ya sea la respiración o un color, y se volverá a alejar y regresará de nuevo a tu boya mental. Es normal. Nos pasa a todos. Seguramente multitud de pensamientos vendrán a tu cabeza: lo que hiciste ayer, una conversación con alguien, lo que tienes que ir a comprar luego o arreglar… deja que lleguen esos pensamientos, no pasa nada, no luches, pero no les dediques atención, que no te enganchen, vuelve a pensar en tu respiración o en tu color, y se irán. Ya hablaremos de otros modos de meditar y de otros trucos para desenganchar a tu cerebro de sus pensamientos obsesivos. Y por último, para continuar en el camino del mindfulness, creo necesario un refuerzo diario : leer fragmentos de algún libro de mindfulnes, o algún artículo de un blog sobre el tema… cualquier cosa con la que de forma activa o pasiva, recibas cada día un recordatorio de lo que es la vida mindfulness, de lo que te proporciona y de lo que te protege. Un abrazo! Si te ha gustado esta taza de mindfulness y quieres que prepare más… Anuncios

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¿Qué logras con el Mindfulness?

Logras por ejemplo comer lo que tu cuerpo necesita, porque eres consciente del momento de la comida, de las señales de tu cuerpo, de modo que sabes cúando estás saciado. Pero es que además, si tienes una mentalidad mindfulness, optar por lo saludable durante la comida, se facilita, ya que mucho antes de la hora de desayunar, comer o cenar, habrás sido consciente durante la planificación del menú semanal y durante el momento de la compra, de lo que debes comprar si quieres una alimentación sana, y habrás sido consciente durante la preparación de la comida, de lo que estás haciendo y para qué lo estás haciendo, de modo que a la hora de comer ya le estarás presentando al cuerpo la opción adecuada, en la combinación y proporciones óptimas y eso te facilita o elimina tener que tomar la decisión de elegir lo conveniente, porque ya lo tendrás delante, en el plato. Con el mindfulness logras también no dejarte llevar por las emociones negativas en una situación de confrontación con alguien, y actuar desde la calma, desde el entendimiento y quizá la comprensión, porque verte a ti mismo desde fuera, te permite, digamos, no estar de tu lado, sino contemplar la escena completa: a ti, al otro, la situación, y entenderlo todo y darte cuenta de que es un pobre desgraciado, o un ambicioso que actúa movido por sus carencias. El mindfulness te permite no saltar como un resorte, esto es, no reaccionar, sino responder de forma consciente en cada situación y responder con benevolencia. Y lo más importante de todo, el mindfulness te ayuda a dejar de sufrir pensando en las cosas sucedidas y en los acontecimientos por venir, y aprovechar esa calma de pensamiento para darte cuenta de lo que realmente quieres, de lo que necesitas para ser feliz o para dejar de sufrir. Y si aprendes a regocijarte en esa sensación agradable que te proporciona el mindfulness, si te vas queriendo y dándote cuenta de que te mereces ser feliz, y logro convencerte de que es posible, ira surgiendo en ti la alegría, la ilusión y la motivación para lograrlo. Cuenta conmigo! Si te ha gustado esta taza de mindfulness y quieres que prepare más… Anuncios

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Si quieres contactar conmigo para alguna consulta particular, escríbeme. Estaré encantada de atenderte.

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